ASOCEMAD

Nuestra MISIÓN, una VISIÓN de VALORES

ASOCEMAD, nace en la Comunidad de Madrid, con el apoyo de la federación de sordoceguera de España, para llenar el vacío institucional y, sobre todo asistencial, existente en esta región y para este colectivo.

Nuestro compromiso es demostrar la importancia que tiene la atención individualizada de estos usuarios, los cuales, la mayoría de las veces viven en un aislamiento profundo al no tener cubierta la necesidad y derecho básico de comunicación.

En centros, junto con otras discapacidades, se encuentran con más barreras de las que ya de por sí poseen, ya que, al compartir espacio de atención, éste se ve profundamente mermado. Uno de los principales objetivos de la asociación es atender a estas personas de manera singular, a través de una valoración completa que contemple y analice los pilares básicos del bienestar, una intervención de calidad adaptada a las necesidades, dando prioridad a la adquisición de competencias y una evaluación constante e integral de todas las acciones llevadas a cabo en cada uno de los momentos de la mediación.

Por otro lado, somos conscientes del profundo impacto psicológico que tiene para los padres conocer la discapacidad con la que convive su hijo/a. Una noticia como esta, hace tambalear los cimientos de cualquier núcleo familiar, destruyendo expectativas y obligando a realizar una reestructuración cognitiva que les adapte a la nueva situación. Aprender a caminar al lado de sus hijos/as, acomodar sus pasos a las necesidades diarias y asimilar que el desarrollo psicoafectivo y psicomotor va a depender de una
atención temprana especializada es de vital importancia.

Por todo esto, desde ASOCEMAD, entendemos que nuestros usuarios viven en un contexto y, por ello, ese contexto también necesita atención, dedicación, entrenamiento y descanso, para que se conviertan en el mejor aliado que una persona con sordoceguera puede tener; la estimulación constante más allá de la que el equipo multidisciplinar debe dar.

Potenciar la mayor autonomía posible de estos usuarios, sería mucho más difícil, sin el pilar básico de un hogar, sobre todo, en edades precoces, pero también es muy importante ofrecer un respiro familiar, que recargue baterías a las familias a la vez que se invierte tiempo de calidad a la vida a los usuarios. Con actividades recreativas y en espacios naturales, el ocio, se convierte en un instrumento de interacción con el entorno y conexión con el mundo social.

Las personas con sordoceguera, como cualquier ser humano, necesitan una constante interacción con el entorno, la cual, sólo puede ser proporcionada con figuras específicas a tal efecto debidamente contempladas, como la del mediador o guíaintérprete. No facilitarles este apoyo, supone condenarlos a un aislamiento social, a un retraso madurativo y a una desmotivación ingente, todo esto impuesto por la ineficacia del entramado asistencial con el que, a día de hoy, tenemos que seguir lidiando. No obstante, tenemos la extrema convicción de que llegará el día en el que; aunando
esfuerzo, fuerzas y recursos, nadie tenga por qué perder su derecho constitucional a una vida digna.